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Iglesia de San Andrés

Ayuntamiento de Sedella

Iglesia de San Andrés

Sabemos que la iglesia primera fue erigida a principios del siglo XVI, y también que tras el levantamiento morisco sufrió gran destrucción. Constaba de tres naves en sentido transversal a su disposición actual, todas con armadura.

De aquella época sólo nos ha llegado la torre. Del siglo XVIII han permanecido un interesante conjunto de piezas escultóricas, con algunos ejemplos del XVII.

La torre es cuadrada y maciza en su cuerpo bajo, ocupando las dos terceras partes de todo el volumen. Completamente encalada de blanco, desconocemos qué aparejo oculta y si es el original, así como si llegó a tener pinturas en algún momento. El cuerpo superior es octogonal y más estrecho, albergando las campanas, que asoman a través de cuatro vanos semicirculares cuyos arcos y línea de imposta se remarcan mediante molduras. El conjunto culmina con un chapitel de tejas verdes.

En cuanto al interior de la iglesia actual, consta de una sola nave, muy amplia, en cuyo presbiterio se ha situado un retablo neobarroco. La capilla bautismal, única, se ubica discretamente a los pies, en el lado izquierdo.  En los muros laterales se abren sendas hornacinas de arco apuntado y repisas con molduras también con arco apuntado. Alargados vanos semicirculares con vidriera tanto en los laterales como en los pies permiten la entrada de luz natural al interior. La cubrición se ha resuelto mediante un techo de madera. A los pies se sitúa el coro, cuyo acceso se realiza a través de unos peldaños desde donde también se asciende a la torre. Son de fábrica muy antigua, posiblemente del siglo XVI.

 

Además de la torre, un segundo aspecto muy interesante de esta iglesia es su más que notable colección de esculturas religiosas de bulto redondo del siglo XVIII, con algunas muestras del XVII, así como un lienzo del XVIII, muy oscurecido y de mediana calidad. De este modo, en una de las repisas del lado izquierdo se sitúa un San Sebastián del escultor Lorenzo Ramírez, fechada en 1751; un San Juanito del primer tercio del setecientos situado junto a la pila bautismal; en la hornacina del lado derecho un Jesús Nazareno de vestir, del siglo XVIII; un interesante Crucificado de mediano tamaño en madera policromada del siglo XVIII, en el ático del retablo del presbiterio. Estos son sólo algunos ejemplos. El inventario completo es más amplio. Tampoco debemos olvidar las esculturas realizadas en el siglo XX dentro de la tradición neobarroca, donde destacan los ángeles lampadarios situados en el coro, de gran tamaño, rico colorido e impactante presencia.